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Victoria histórica en la lucha por los derechos indígenas contra la expansión de la frontera petrolera

Foto: Amazon Watch

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"La declaración del gobierno de fuerza mayor en el Bloque 79 es el resultado de nuestra lucha, por lo que se vio obligado a reconocer que estos territorios son nuestros, vivimos allí. Estamos pidiendo al gobierno que elimine todas las concesiones petroleras de nuestros territorios. Nosotros permaneceremos vigilantes."

Yanda Montahuano, líder Sapara

La resistencia indígena a la extracción de petróleo en Ecuador obtuvo otra gran victoria esta semana. El éxito se alcanzó luego de un esfuerzo de varios años para detener los planes de perforación de Andes Petroleum en una concesión de 158,000 hectáreas en el bosque tropical denominado como Bloque 79, que se superpone al territorio titulado de las nacionalidades indígenas Sapara y Kichwa.

En junio pasado, compartimos la noticia de que el gobierno había sido obligado a archivar planes para licitar dos nuevos controvertidos bloques petroleros a lo largo de la frontera con Perú por la oposición de la comunidad de las nacionalidades indígenas Shiwiar, Kichwa y Sapara cuyas territorios eran cubiertos por 314.114 hectáreas que comprenden estos bloques. Sobre la base de ese éxito, la presión nacional e internacional ha frustrado una vez más los esfuerzos para expandir la explotación petrolera en el Amazonía.

El Ministerio de Energía y Recursos Naturales No Renovables de Ecuador emitió una resolución el 10 de octubre aceptando una solicitud de fuerza mayor por parte de Andes Petroleum, una empresa conformada por china de CNPC (China National Petroleum Company) y SINOPEC (China Petroleum & Chemical Corporation), debido a la "resistencia y oposición social y política" de los pueblos indígenas potencialmente afectados por el proyecto.

La decisión del Ministerio de Energía y Recursos no Renovables de Ecuador viene después del impulso del movimiento indígena contra el extractivismo, los ataques contra defensores indígenas del territorio y una protesta mundial por la destrucción de la Amazonía. En Ecuador, una de las huelgas indígenas más grandes en la historia moderna descarriló un paquete de austeridad económica del FMI y el movimiento insiste en poner fin a nuevos proyectos de extracción de petróleo y minería. Una reciente decisión judicial en el caso Waorani v Ecuador determinó que el proceso de consulta de Ecuador con los pueblos indígenas en los bloques petroleros que se licitará violaba la constitución del país y subrayó la ausencia de una ley de consulta para regular dicho proceso. Y un informe reciente del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los Pueblos Indígenas encontró que Ecuador carecía de las condiciones para que los pueblos indígenas ejercieran su derecho básico al Consentimiento Libre e Informado (CLPI).

Mapa: Amazon Watch

Esta victoria es particularmente importante para los Sapara, que son solo unas 500 personas y cuyas comunidades y cultura son especialmente vulnerables a los impactos de la extracción de petróleo. Amazon Watch ha trabajado en estrecha colaboración con Sapara y Kichwa durante años para evitar el desarrollo de la explotación petrolera que sistemáticamente ha vulnerado sus derechos y amenaza sus territorios. La oposición de Sapara y Kichwa junto con acciones de incidencia, exigibilidad de derechos y la presión sobre las embajadas chinas impidieron que la compañía avanzará con sus planes.

Desde que se firmó el contrato en 2016, el gobierno ecuatoriano invirtió recursos significativos para dividir a los Sapara y Kichwa y fabricar el "consentimiento" para el proyecto. El Ministerio de Gestión de la Política, junto con el personal de relaciones comunitarias de la compañía, avivó las llamas de las disputas entre familias y los líderes fueron perseguidos durante varios años. Las presidenta de la Nación Sapara recibió múltiples amenazas de muerte debido a su oposición a la explotación petrolera.

Esta importante victoria debe constituirse en un referente más para que el Estado ecuatoriano deje de lado la intención de licitar los 21 bloques petroleros de lo que se denomina Ronda Suroriente y que cubren los bosques tropicales mejor conservados del país y que constituyen el hogar de 7 nacionalidades indígenas.

"No queremos extracción en nuestros territorios, y estamos exigiendo que las concesiones petroleras planificadas para licitación de Ronda Suroriente se borren del mapa."

Lineth Calapucha, Vicepresidente de la Nacionalidad Kichwa de Pastaza

La salida de Andes de este bloque es significativa, dada la relación del país con China, que es el mayor acreedor de Ecuador. Ecuador debe entregar el 90% de su producción de petróleo a China hasta 2024 como parte de los acuerdos venta anticipada de petróleo entre PetroChina y PetroAmazonas, la firma petrolera estatal de Ecuador.

Cualquier empresa interesada en invertir en el ámbito petrolero en la Amazonía ecuatoriana debe saber que no hay una licencia social para operar, ni una ley de consulta, y ante todo una firme oposición de los pueblos indígenas nuevos proyectos de explotación. Cualquier actividad petrolera probablemente resultará en violaciones de derechos, batallas judiciales, retrasos en los proyectos y un ojo morado para el capital reputacional de cualquier empresa. Las reservas aquí no son más que activos varados. La expansión de la producción de petróleo y la nueva exploración en bosques remotos no son compatibles con el Acuerdo de París y conllevan a un incremento en la temperatura globales. La perforación de hidrocarburos debajo de los bosques en pie que juegan un papel esencial en la mitigación del cambio climático es una receta para el desastre.

En una declaración al presidente ecuatoriano Lenin Moreno, las nacionalidades afectadas por las concesiones petroleras junto con CONFENIAE y CONAIE declararon: "La lucha que nuestras organizaciones y nacionalidades han estado liderando no es nueva. No surgió solo en los últimos dos meses. Es una lucha histórica por la supervivencia contra el ataque de las industrias extractivas, desde la extracción de caucho durante la colonización hasta la extracción de petróleo en la actualidad."

La solicitud de Andes Petroleum citada en la resolución del Ministerio reconoce que existe "una oposición radical de las comunidades locales en los Bloques 79 y 83 a cualquier tipo de actividad de hidrocarburos." Una comisión interministerial gubernamental recomendó que Andes Petroleum "no ingrese o realice ninguna actividad porque la posición de la Nación Sapara con respecto a las actividades petroleras es clara", lo que allanó el camino para la invocación de la cláusula de fuerza mayor y la terminación del contrato de Andes para el bloque. No se ha determinado una declaración de fuerza mayor para el Bloque 83, un bloque adyacente que también se superpone al territorio de Sapara y Kichwa.

La defensa internacional y la solidaridad continuarán siendo fundamentales para los esfuerzos en curso para detener todas las nuevas perforaciones petroleras en la Amazonía ecuatoriana, una de las áreas de selva tropical con mayor biodiversidad del mundo.

Como antiguo aliado de los pueblos y movimientos indígenas en esta región, continuaremos apoyándolos mientras lideran el camino de protección de la "Selva Viviente," manteniendo los combustibles fósiles en el suelo y promoviendo derechos; Todo esto partes esencial de la solución al cambio climático ¡Únete a nosotros!

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