La minera canadiense Belo Sun ha modificado la dirección de sus operaciones en Brasil: Adriano Espeschit deja su cargo como presidente de la compañía en el país. En su lugar, el director ejecutivo, Clóvis Torres, asumirá la presidencia interina.
Este cambio se produce menos de un año después de que Espeschit fuera presentado al mercado como la figura clave de la empresa para liderar su relación con los organismos reguladores y las comunidades locales. En aquel momento, su llegada fue interpretada por el sector minero como parte de la estrategia de Belo Sun para desbloquear el proyecto en Volta Grande do Xingu.
Esta medida se produce mientras Belo Sun trabaja para convencer a los inversores de que el proyecto avanza. Sin embargo, el proyecto sigue siendo objeto de controversia entre los pueblos indígenas, las comunidades ribereñas y las organizaciones de la sociedad civil, así como por parte del Ministerio Público Federal (MPF) ante los tribunales.
Antes de incorporarse a Belo Sun, Espeschit fue presidente de Potássio do Brasil, una empresa que busca extraer potasio en un área reclamada por el pueblo Mura y que actualmente se encuentra en proceso de demarcación por parte de la FUNAI. Bajo su liderazgo, el proyecto fue objeto de quejas de pueblos indígenas y del MPF por presuntas irregularidades en el proceso de concesión de licencias, violaciones de los protocolos de consulta, cooptación, coacción y amenazas contra los pueblos indígenas que se oponen al proyecto.





