
Puyuk 2026, XII Foro Social Panamazónico (FOSPA)
Nosotros, los Pueblos y Naciones Indígenas de los países de la Cuenca Amazónica, organizados a través de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y sus organizaciones nacionales afiliadas, junto con Pueblos y gobiernos territoriales de diferentes territorios, nos reunimos en la ciudad de Puyo, Ecuador, los días 16 y 17 de agosto de 2026, con ocasión del XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), considerando que:
Nosotros, los Pueblos y Naciones Indígenas, existimos antes de la creación de los Estados. Desde tiempos ancestrales, hemos habitado, gobernado y protegido nuestros territorios, ejerciendo nuestras propias formas de gobierno, conocimiento y vida. Nuestros derechos colectivos, territoriales y de autodeterminación no se originan en el reconocimiento estatal, sino en nuestra existencia como Pueblos.
La Amazonía es un territorio vivo, fundamental para la biodiversidad y el equilibrio climático del planeta. Sin embargo, hoy en día la Amazonía y nuestros territorios se enfrentan a amenazas cada vez más graves derivadas del avance del extractivismo, la extracción legal e ilegal de minerales, la explotación petrolera, la agroindustria, el narcotráfico, las economías ilegales, la expansión de proyectos viales e hidroeléctricos, la deforestación y los impactos del cambio climático y sus falsas soluciones, empujando a la Amazonía cada vez más cerca de un punto de no retorno.
Ante esta realidad, declaramos la Amazonía en estado de emergencia como medida de protección contra ese punto de no retorno y para evitarlo. Esto exige garantizar nuestros derechos y fortalecer nuestra autogobernanza, nuestras economías, la defensa de nuestros territorios y una transición justa basada en nuestros sistemas de conocimiento, además de garantizar la reparación y restauración completas de nuestros territorios cuando hayan sido dañados.
Por lo tanto:
Reafirmamos que la autodeterminación es un derecho reconocido internacionalmente que pertenece a los pueblos indígenas y que ejercemos a través de nuestros propios sistemas de gobierno, lenguas y espiritualidad. Por consiguiente, nuestra relación con los Estados debe ser de gobierno a gobierno. Nuestra participación en los procesos de toma de decisiones debe traducirse en una capacidad real para influir en las políticas y decisiones mediante mecanismos permanentes de coordinación, cumplimiento, seguimiento y evaluación entre los pueblos indígenas y los Estados.
Reafirmamos que la autodeterminación también tiene una dimensión transfronteriza. Muchos pueblos indígenas fueron divididos por fronteras impuestas por los Estados. Exigimos el reconocimiento y la garantía de nuestro derecho a la libre circulación a través de las fronteras estatales, preservando nuestros lazos territoriales, familiares, culturales y políticos.
Reafirmamos que nuestros territorios, espiritualidad, conocimiento, identidad, economías y autogobierno constituyen la base de nuestra existencia y continuidad como Pueblos y Naciones. Por consiguiente, rechazamos las decisiones sobre nuestros territorios que anteponen los intereses corporativos y extractivos a nuestros derechos.
Exigimos que los Estados garanticen la titulación, la demarcación y la seguridad jurídica efectiva de nuestros territorios, impidan las invasiones y el despojo de tierras, y suspendan las concesiones, las actividades extractivas y otras amenazas.
Reafirmamos que la titulación es una obligación de los Estados, pero no constituye el origen de nuestros derechos territoriales. Exigimos que se garantice la plena seguridad jurídica de los territorios de nuestros Pueblos y Naciones, respetando su unidad e integridad territorial. La titulación de nuestros territorios ancestrales no debe fragmentarse.
Exigimos que las decisiones, prioridades y sistemas de gobernanza territorial definidos de forma autónoma por los Pueblos Indígenas, como los Planes de Vida (Planes de Vida) – sirven como base principal para orientar la planificación, las políticas públicas a nivel nacional y subnacional, la cooperación y otras iniciativas que afectan a los territorios indígenas.
Exigimos el cumplimiento pleno y efectivo de las resoluciones y decisiones favorables a los Pueblos Indígenas, incluidas las del sistema interamericano y las jurisdicciones nacionales, así como la adopción de medidas efectivas para su implementación y garantías de no repetición de violaciones de nuestros derechos, de conformidad con las decisiones de la jurisdicción de justicia indígena.
Exigimos protección plena para los Pueblos Indígenas en Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI), respeto por el principio de no contacto y la inviolabilidad de sus territorios, garantizando su vida, integridad, autodeterminación y derecho a permanecer en aislamiento.
Rechazamos la imposición de áreas protegidas sobre territorios indígenas y exigimos la restitución de los territorios superpuestos por áreas protegidas u otras medidas de conservación que restrinjan el ejercicio de nuestros derechos consuetudinarios.
Rechazamos la criminalización, la violencia y el asesinato de nuestras autoridades y comunicadores indígenas, defensores de nuestros derechos, de la naturaleza y de todas las formas de vida, así como la militarización y la represión de los territorios de los Pueblos y Naciones Indígenas.
Exigimos un acceso a la justicia culturalmente apropiado para las víctimas de abuso sexual y de todas las formas de violencia, con especial atención a las violaciones cometidas contra niños, adolescentes y mujeres indígenas.
Rechazamos el avance de gobiernos autoritarios, represivos y antidemocráticos en la región, y los retrocesos que esto representa para la garantía y la protección efectiva de nuestros derechos colectivos reconocidos a nivel nacional e internacional.
Reafirmamos la necesidad de avanzar hacia una transición justa y construir alternativas económicas desde dentro de nuestros propios territorios, superando los modelos económicos basados en la destrucción y la explotación de la Amazonía, y declarando la región una zona libre de extracción de combustibles fósiles y extractivismo.
Exigimos que la cooperación y el financiamiento respondan a las prioridades definidas por los pueblos indígenas, sus economías y sistemas de gobernanza, como los Planes de Vida. Exigimos mecanismos de financiamiento directos, suficientes y transparentes, que reduzcan la intermediación y eviten la imposición de agendas externas. Esto debe garantizar la participación efectiva de las mujeres indígenas en el diseño y la implementación, y asegurar el acceso a las iniciativas lideradas por ellas.
Rechazamos la cooptación de líderes y organizaciones indígenas por parte de los Estados, las instituciones gubernamentales y otros actores, así como la creación o promoción de estructuras paralelas que debiliten nuestras organizaciones, generen divisiones o reemplacen nuestras propias formas de representación.
Mandato y plan de acción para la cuenca del Amazonas
Este Mandato y Plan de Acción establece nuestros requisitos, prioridades y demandas dirigidos a los Estados, organismos internacionales, empresas, instituciones financieras, organizaciones filantrópicas, ONG, agencias de cooperación y otros actores presentes en la Amazonía en relación con las políticas, programas, proyectos e iniciativas que afectan a nuestros derechos y territorios, así como las acciones prioritarias para nuestros pueblos y organizaciones.
1. Autodeterminación, autogobierno y derecho indígena
Para dar efecto al ejercicio de nuestra autodeterminación, autogobierno y derecho indígena, establecemos lo siguiente:
- La cooperación y la financiación internacionales deben estar en consonancia con nuestras propias agendas, reconociendo a nuestros gobiernos y su capacidad administrativa, técnica y económica, nuestros sistemas de gobierno y el derecho indígena, la educación y la transmisión del conocimiento ancestral, la salud, la soberanía alimentaria, nuestras propias economías y la defensa de los territorios de la cuenca amazónica.
- Los Estados deben coordinarse con sus propios sistemas de gobierno y organizaciones regionales en igualdad de condiciones.
- Los Estados y los organismos multilaterales de derechos humanos deben garantizar la activación de los mecanismos de protección nacionales e internacionales siempre que nuestros derechos, territorios o decisiones se vean amenazados o vulnerados.
- Las ONG y los financiadores deben facilitar y garantizar el acceso de nuestras organizaciones a la financiación directa, eliminando la intermediación, apoyando el desarrollo de capacidades dentro de nuestras organizaciones y permitiéndonos utilizar los recursos de acuerdo con nuestros propios sistemas de gobierno.
- Los Estados deben reconocer y respetar nuestras propias formas de gobernanza territorial como medidas legítimas y eficaces para proteger nuestros territorios y la naturaleza viva.
- Exigimos que las empresas, los inversores y los bancos respeten los derechos territoriales y cesen y se abstengan de promover prácticas que destruyan nuestros sistemas de gobierno y nuestros territorios.
2. Protección e integridad de los territorios indígenas
Ante las amenazas comunes que afectan la integridad, el autogobierno y la supervivencia de nuestros territorios, establecemos lo siguiente:
- A nivel de nuestros gobiernos y organizaciones territoriales, acordamos promover mecanismos de coordinación y protección transfronterizos, incluida la coordinación de guardias indígenas y otras formas de cuidado, vigilancia y defensa territorial de los nuestros.
- Los Estados, los organismos multilaterales, las ONG y los financiadores deben reconocer a los pueblos indígenas y nuestros sistemas de gobernanza sin sustituirlos ni restringirlos mediante modelos como las áreas protegidas.
- Los Estados deben garantizar la titulación, la demarcación y la seguridad jurídica plenas y efectivas de nuestros territorios indígenas, así como medidas de protección reales contra la ocupación por terceros.
- Los Estados deben crear conjuntamente un sistema que garantice la movilidad humana segura y libre en toda la región panamazónica.
- Los Estados deben fortalecer e implementar mecanismos eficaces de aplicación, seguimiento, reparación y restitución para garantizar el cumplimiento pleno, efectivo y oportuno de las resoluciones y decisiones que reconocen nuestros derechos territoriales.
- Los Estados deben reforzar los mecanismos, las medidas y las acciones para la plena protección de los PIACI, garantizando la inviolabilidad de sus territorios, el respeto al principio de no contacto y la exclusión de las actividades extractivas y la presencia de terceros.
- Como Pueblos y Naciones, acordamos crear un mecanismo panamazónico a través de COICA para la protección de los líderes indígenas y defensores territoriales, coordinado entre las organizaciones indígenas de la Cuenca Amazónica.
3. Economías indígenas y la transición para abandonar el extractivismo.
Al comprender la economía a través de nuestros propios sistemas de conocimiento, establecemos lo siguiente:
- Los Estados y las empresas deben respetar nuestras propias economías y soberanía alimentaria basadas en prácticas como: chagras (parcelas agrícolas indígenas tradicionales), que contrarrestan la deforestación y el extractivismo.
- Dada la pérdida de conocimientos y prácticas ancestrales causada por la imposición de modelos extractivos, los Estados deben proteger y fortalecer nuestra propia educación y la transmisión intergeneracional del conocimiento, así como la protección contra las violaciones de la propiedad intelectual de los pueblos indígenas.
- Los Estados, las ONG y los financiadores deben garantizar mecanismos de financiación directos y accesibles que promuevan la equidad de género y la distribución justa de los beneficios, rechazando las falsas soluciones climáticas que limitan la autonomía territorial.
- Los Estados y las organizaciones multilaterales deben garantizar que los proyectos de energías renovables y alternativas se construyan con la participación de los pueblos y naciones indígenas, y que estos los lideren.
- Los Estados, las ONG y los financiadores deben fortalecer y promover nuestras propias alternativas económicas accesibles que reduzcan la dependencia de actividades ilegales o extractivas en los territorios indígenas.
4. Incidencia política y participación en la toma de decisiones y en la formulación de políticas públicas.
Para garantizar nuestro derecho a la participación plena y efectiva en la toma de decisiones que afectan a nuestros derechos, territorios y formas de vida, establecemos lo siguiente:
- Los Estados deben reformar sus formas de administración para coordinarse con nuestros propios sistemas de gobierno y organizaciones regionales en igualdad de condiciones en el diseño y la aplicación de las políticas públicas, respetando siempre el consentimiento libre, previo e informado, de conformidad con las normas internacionales.
- Los Estados deben garantizar la participación efectiva de las mujeres, los jóvenes y los niños indígenas en los ámbitos comunitario, nacional, regional e internacional.
- Los Estados deben implementar los mecanismos e instrumentos existentes. Esto incluye la promoción y representación de los pueblos indígenas ante el Mecanismo para los Pueblos Indígenas de la Amazonía (MAPI) de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (ACTO).
- Nosotros, los Pueblos y las Naciones, fortaleceremos la unidad y nuestros propios espacios legítimos de representación, promoviendo la participación y el liderazgo de las mujeres, los jóvenes y los niños indígenas.
- Nosotros, los Pueblos y Naciones, promoveremos el intercambio de experiencias entre los Pueblos Indígenas de la Cuenca Amazónica para aprender y fortalecer los mecanismos de participación y defensa en los ámbitos nacionales e internacionales, desde las dimensiones técnicas, políticas, jurídicas y espirituales.
- Nosotros, los Pueblos y las Naciones, fortaleceremos y apoyaremos la defensa de los derechos y la participación política mediante la acción colectiva pacífica, incluidas las luchas y la resistencia legítimas.
- Los Estados y las empresas deben respetar el consentimiento libre, previo e informado, y no deben utilizar los procesos de consulta como mecanismos de legitimación, división o manipulación para implementar o promover la explotación de recursos. Exigimos que se respete nuestro derecho a negarnos a participar en estos procesos.
- Los Estados y las empresas deben reconocer y respetar nuestros sistemas de gobierno y cesar cualquier acción que divida o debilite nuestros territorios.
5. Mecanismos de seguimiento e implementación
La implementación y el seguimiento del Mandato de los Pueblos y Naciones Indígenas en Puyuk 2026, en el marco de la XII FOSPA, se llevarán a cabo a través de las estructuras representativas de los propios Pueblos Indígenas, sin crear órganos de representación o gobernanza paralelos. La COICA, como órgano representativo regional de los Pueblos Indígenas de la Cuenca Amazónica, se encargará de la coordinación y el seguimiento de la agenda indígena amazónica, en coordinación con sus organizaciones miembros. A nivel nacional, las organizaciones indígenas representativas coordinarán la implementación y el seguimiento con sus bases comunitarias, autoridades y gobiernos territoriales, de acuerdo con sus propias estructuras y mecanismos de gobierno y toma de decisiones.
Para tal fin:
- En el seno de la COICA se creará un mecanismo de coordinación y seguimiento, que se establecerá como una comisión política y técnica para el seguimiento y la coordinación regional, en coordinación con sus organizaciones miembros.
- En un plazo de 90 días a partir de entonces, este mecanismo se someterá a consideración y validación de conformidad con los órganos y procedimientos propios de la COICA y los de las organizaciones nacionales, subregionales y territoriales.
- Este mecanismo promoverá la participación efectiva de las organizaciones indígenas, las autoridades y los gobiernos territoriales, las mujeres y los jóvenes, incluidos los guardias indígenas y las redes de comunicación indígenas, respetando los propios mecanismos de representación, elección y toma de decisiones de cada pueblo y organización.
- Este mecanismo debe definir a los responsables, los plazos y los mecanismos de presentación de informes para cada compromiso. Se recomienda que la COICA y las organizaciones nacionales informen periódicamente sobre los avances a los pueblos, autoridades y organizaciones participantes.
- Garantizar recursos suficientes y sostenibles para el seguimiento de los acuerdos, incluida la participación de delegaciones indígenas, la coordinación regional y nacional, la asistencia técnica y las acciones territoriales, priorizando las modalidades de acceso directo.
- La cooperación internacional y otros aliados deben apoyar la aplicación de este mandato de manera transparente y coordinada, de acuerdo con las prioridades definidas por los pueblos indígenas y respetando sus propias estructuras de gobernanza.





